El paciente con dolor
no espera
a que abras.

A las once de la noche, alguien con una muela que no le deja dormir busca clínica y escribe a tres. Contesta la que contesta. Este agente atiende ese mensaje con el criterio de tu clínica: pregunta lo que hay que preguntar, respeta tu política de precios y deja la cita cerrada sobre tu agenda real.

Lo que no atiendes
también cuesta.

Ninguna de estas consultas aparece en la contabilidad. Todas tienen coste.

Señal 01 Urgencias fuera de horario

El dolor no entiende de horarios comerciales, y quien no obtiene respuesta escribe a la clínica siguiente.

Señal 02 Recepción desbordada

El teléfono suena mientras atiendes a quien tienes delante en el mostrador. Alguien pierde siempre.

Señal 03 Primera visita perdida

La mayoría de quien pregunta precio no está comparando cifras: está decidiendo si se fía de ti.

No te lo contamos.
Te lo enseñamos.

Esto no es un vídeo ni una captura. Escribe como lo haría un cliente tuyo y mira en el panel lo que vería el negocio: la conversación entrando, la cita creándose y el momento en que una persona toma el relevo.

Lo que hace
en una clínica.

Filtra la urgencia antes de dar hora

Pregunta si el dolor es constante o solo al morder, y prioriza en consecuencia. No manda a todo el mundo al primer hueco libre.

Respeta tu política de precios

Si tu clínica no da precios por chat, no los da. Deriva a la valoración y explica que el presupuesto sale por escrito.

Cierra sobre tu agenda real

Consulta la disponibilidad de verdad antes de ofrecer una hora. No apunta en una lista paralela que luego hay que cuadrar.

Deja al equipo el contexto hecho

Cada cita llega con el motivo anotado: qué le duele, desde cuándo, si viene con miedo y si preguntó por mutua.

Y lo que no hace, que en una clínica importa más

Un agente que se inventa cosas no te ahorra trabajo: te lo multiplica. Estas reglas son parte de la configuración, no una promesa.

No diagnostica

Recoge síntomas y prioriza, pero no dice qué tienes ni qué tratamiento necesitas. Eso es del profesional.

No confirma mutuas por su cuenta

Si preguntan por una aseguradora que no está por escrito, dice que se confirma con los datos de la póliza. Afirmarlo hace que el paciente se presente creyendo que tiene cobertura.

No inventa precios ni plazos

Lo que no está en tu catálogo, no se lo saca de la manga. Lo pasa a valoración.

Antes de ponerlo
en marcha.

Lo que suele preguntarse quien está a punto de delegar su WhatsApp.

¿Otra pregunta? Hablemos
¿Puede distinguir una urgencia real de una consulta normal?

Pregunta lo que preguntaría alguien de recepción: si el dolor es constante o solo al morder, desde cuándo, si hay inflamación. Con eso prioriza el hueco. No diagnostica: ordena.

¿Y si el paciente pregunta por el precio de un implante?

Depende de lo que tú decidas. Si tu política es no dar precios cerrados por chat, explica de qué depende y ofrece la primera visita con presupuesto por escrito. Si tienes precios de catálogo, los da tal cual están.

¿Se conecta a mi agenda o lleva una lista aparte?

A tu agenda. Consulta la disponibilidad real antes de ofrecer una hora, así que no hay dos pacientes citados a la vez ni cuadres manuales a final del día.

¿Qué pasa con los datos de los pacientes?

Quedan en el panel de tu clínica, accesible para tu equipo y para Studio32 mientras dure el acompañamiento. Firmamos el contrato de encargado de tratamiento que exige el RGPD, y al terminar te los entregamos o los eliminamos.

¿Puede llevar el WhatsApp que ya usamos?

Sí. Tus pacientes siguen escribiendo al mismo número de siempre, pero ese número deja de funcionar en la app del móvil y pasa a atenderse desde el panel. Lo hablamos antes de decidir.

¿Sustituye a la recepcionista?

No. Cubre las horas en las que no hay nadie y descarga el mostrador cuando hay cola. Cuando la conversación necesita una persona, la pasa con todo el contexto delante.