Las reservas entran
cuando la sala
está llena.

Justo cuando nadie puede coger el teléfono. Este agente atiende ese mensaje con tu aforo real por turno, conoce tu carta y sus alérgenos, y deja la mesa reservada con lo que cocina necesita saber ya anotado.

Lo que no atiendes
también cuesta.

Ninguna de estas consultas aparece en la contabilidad. Todas tienen coste.

Señal 01 En pleno servicio

Nadie va a soltar una bandeja para coger el teléfono a las nueve y media de la noche.

Señal 02 La alergia que se pierde

Se avisa al reservar y no llega a cocina. Es la queja que más caro sale.

Señal 03 El grupo que no cabe

Doce personas un sábado no es una reserva, es una negociación. Y hay que responderla igual.

No te lo contamos.
Te lo enseñamos.

Esto no es un vídeo ni una captura. Escribe como lo haría un cliente tuyo y mira en el panel lo que vería el negocio: la conversación entrando, la cita creándose y el momento en que una persona toma el relevo.

Lo que hace
en un restaurante.

Reserva sobre tu aforo real

Sabe cuántas mesas tienes por turno y no acepta más de las que caben. Pregunta siempre el número de comensales.

Responde de tu carta, no de una genérica

Consulta tus platos y sus alérgenos antes de contestar. Lo que no está en la carta, no existe: no se lo inventa.

Pasa la alergia a cocina por escrito

La anota en la reserva y se lo dice al cliente, para que sepa que ha quedado registrada.

Deriva los grupos grandes

A partir del número que tú marques, no cierra por chat: recoge datos y avisa al equipo para cuadrar menú y hora.

Y lo que no hace, porque aquí un error se paga caro

Un agente que se inventa cosas no te ahorra trabajo: te lo multiplica. Estas reglas son parte de la configuración, no una promesa.

No improvisa con los alérgenos

Si la carta no resuelve la duda, no deduce: la pasa a cocina. Una respuesta de más aquí manda a alguien al hospital.

No confirma grupos por su cuenta

Los grupos grandes cambian el servicio. Los cierra una persona.

No inventa platos ni disponibilidad

Ni sugiere lo que no está en carta ni acepta mesas que no tienes.

Antes de ponerlo
en marcha.

Lo que suele preguntarse quien está a punto de delegar su WhatsApp.

¿Otra pregunta? Hablemos
¿Sabe cuántas mesas tengo libres?

Sí, trabaja con tu aforo real por turno. Pregunta el número de comensales antes de confirmar y no acepta reservas que no caben.

¿Puede responder dudas de la carta?

Consulta tu carta antes de contestar: platos, precios y alérgenos. Si la carta no resuelve la duda, avisa a una persona en lugar de improvisar.

¿Y los alérgenos? Me da miedo delegar eso.

Y hace bien en darle miedo. Por eso el agente solo dice lo que está por escrito en tu carta, anota la alergia en la reserva y, ante cualquier duda que la carta no cubra, deriva a cocina.

¿Qué hace con una reserva de quince personas?

No la cierra por chat. Recoge nombre, contacto y fecha, y avisa al equipo para que cuadre menú y hora contigo. El límite lo pones tú.

¿Puede cancelar y cambiar reservas?

Sí, crea, mueve y cancela sobre la misma agenda. Si el cliente tiene más de una reserva, pregunta cuál antes de tocar nada.

¿Funciona con el número que ya tenemos?

Sí, o con uno nuevo. Si migras el vuestro, los clientes siguen escribiendo al mismo sitio pero el número pasa a atenderse desde el panel.