El presupuesto
lo cierra
una persona.

Pero las preguntas que hacen falta para prepararlo se pueden hacer antes. Este agente averigua lo que condiciona el precio —tipo de vivienda, aparato, antigüedad, zona— y le pasa el aviso a tu técnico con todo delante. El cliente no repite su caso dos veces.

Lo que no atiendes
también cuesta.

Ninguna de estas consultas aparece en la contabilidad. Todas tienen coste.

Señal 01 La avería a primera hora

Sin agua caliente y con niños en casa. Quiere saber cuándo va alguien, no cómo funciona una caldera.

Señal 02 El presupuesto imposible

«Cuánto me cuesta» sin más datos no se puede responder, y contestar a ciegas es una discusión el día de la factura.

Señal 03 El aviso sin contexto

El técnico llega sin saber a qué va, y la visita se convierte en una toma de datos.

No te lo contamos.
Te lo enseñamos.

Esto no es un vídeo ni una captura. Escribe como lo haría un cliente tuyo y mira en el panel lo que vería el negocio: la conversación entrando, la cita creándose y el momento en que una persona toma el relevo.

Lo que hace
en una empresa de servicios.

Pregunta lo que condiciona el precio

Piso o unifamiliar, qué aparato hay ahora y su antigüedad, si es solo calefacción o también agua caliente, y la zona.

Prioriza lo urgente como urgente

Sin agua caliente o con fuga no rellena un cuestionario: busca hueco el mismo día o avisa al equipo.

Ofrece llamada o visita, no una promesa vaga

Cierra con una franja horaria concreta y un nombre, no con un «te contactaremos».

Entrega el aviso con todo escrito

El técnico abre la ficha y ya sabe a qué va. El cliente no tiene que contar su problema otra vez.

Y lo que no hace, que es justo lo que te protege

Un agente que se inventa cosas no te ahorra trabajo: te lo multiplica. Estas reglas son parte de la configuración, no una promesa.

No da precios a ciegas

Ni «aproximados» ni «suele rondar». Un número dicho por chat se convierte en una discusión el día de la factura.

No promete plazos de material

Ni compatibilidades ni condiciones de garantía. Eso lo concreta el técnico.

No gestiona un aviso de gas

Ante olor a gas no agenda nada: indica cerrar la llave, salir y llamar al 112, y avisa al equipo de inmediato.

Antes de ponerlo
en marcha.

Lo que suele preguntarse quien está a punto de delegar su WhatsApp.

¿Otra pregunta? Hablemos
¿Va a dar precios sin que yo lo controle?

No. Solo da cerrados los que tú tengas en catálogo. Todo lo demás lo valora el técnico, y el agente lo dice explícitamente en lugar de soltar una cifra orientativa.

¿Qué preguntas hace antes de pasarme el aviso?

Las que tú le digas que condicionan el trabajo. Por defecto: tipo de vivienda, aparato actual y antigüedad, alcance del servicio, código de error si lo hay, y zona.

¿Distingue una urgencia?

Sí. Sin agua caliente, sin calefacción en invierno o una fuga tienen prioridad, y busca hueco el mismo día o avisa al equipo si no lo hay.

¿Y si el cliente está fuera de nuestra zona?

Lo dice con naturalidad y pasa el aviso por si queréis hacer una excepción, en lugar de cerrarle la puerta sin más.

¿Puede agendar visitas directamente?

Sí, sobre vuestra agenda real: visita de valoración, llamada del técnico o reparación. Con la franja horaria concreta.

¿Sirve para fontanería, clima, electricidad, reformas…?

Sí. Lo que cambia son las preguntas que hace y las políticas, y eso se configura con vuestra información en la puesta en marcha.